La biología y la química del CBD

Como acabamos de avanzar, la biología del CBD en el organismo se la debemos a la relación de su estructura molecular.

En concreto el CBD, a diferencia del THC, no produce efectos psicoactivos, esto se debe a su nula influencia sobre los receptores CB1 cerebrales, puesto que es conocido que la acción tóxica del THC se debe a su actividad sobre receptores CB1 intramitocondriales, desestabilizando por tanto, el equilibrio energético neuronal.

En lo concerniente al CBD, multitud de efectos biológicos han sido descritos, siendo además muy interesante resaltar su sinergia positiva que conjuntamente puede ejercer con el resto de los terpenos de la planta, lo que se conoce como efecto séquito.

Cannabidiol CBD

Farmacología ReconocidaSinergia terpénica
AntioxidanteLimoneno et al.
Ansiolítico vía 5-HT1ALinalool, Limoneno
AnticonvulsivoLinalool
Citotóxico en tumores de mamaLimoneno
Aumento señalización vía receptores de Adenosina A2ALinalool
Efectivo frente a MRSAPineno
Disminuye la secreción sebácea/sebocitosPineno, Limoneno, Linalool
Activo en tratamiento de adiccionesCariofileno

El CBD tiene un efecto analgésico[i], neuroprotector y con un efecto metabólico antioxidante mayor que la vitamina C o E (Ascorbato o Tocoferol, respectivamente)[ii], y sin ser un inhibidor de la enzima COX[iii]actúa como un agonista TRPV1 (receptor vaniloide) análogo a la capsaicina (compuesto natural de plantas del género Capsicum), pero sin sus efectos nocivos[iv], además de eso también actúa inhibiendo la captación de AEA (Araquidonil etanolamina o anandamida; éster del endocannabinoide Anandamida con el ácido araquidónico) y débilmente inhibiendo su hidrólisis.

El CBD es un antagonista sobre GPR55 y GPR18, posiblemente de ese modo, apoyando un papel en fenómenos de migración celular[v].

El CBD también posee actividad anticonvulsiva[vi], antiemética[vii], citotóxica en tumores de mama[viii] y muchas otras líneas celulares, siendo además un antioxidante celular para el resto de tipos celulares no transformados[ix], antagoniza el factor TNF-α, potencia la señal del receptor de adenosina A2A vía inhibición de un transportador de adenosina[x], y previene la acumulación de proteínas priónicas y la toxicidad neuronal[xi]. Se ha demostrado además que el extracto muestra mayor actividad anti-hiperalgésica que el compuesto puro en modelos de ratas con disminución de alodinia (un tipo de dolor fibromiálgico), mejoró la percepción térmica y los niveles de factor de crecimiento nervioso, así como también disminuyó el daño oxidativo[xii].

El CBD también muestra actividad frente a Staphylococcus aureus methicillin resistente (MRSA), con una concentración inhibitoria mínima que oscila entre 0.5-2 mg/mL[xiii].

En 2005 se demostró la actividad agonista sobre los receptores 5-HT1A a una concentración mínima de 16 mM[xiv] y que a pesar de ser una concentración muy elevada, subyace cierta actividad ansiolítica[xv]. Ha mostrado también reducir el riesgo de eventos trombóticos[xvi], tener propiedades antieméticas[xvii]y la habilidad para proporcionar mejoras cognitivas en modelos de ratón con encefalopatía hepática[xviii].

Un estudio reciente ha demostrado que el CBD a una dosis de 30 mg/kg redujo el tiempo de inmovilidad en el test de nado forzado comparado con el antidepresivo tricíclico Imipramina (P<0.01), un efecto bloqueado por el pretratamiento con el agonista 5-HT1A WAY100635[xix] apoyando el hecho de considerar al CBD como un antidepresivo probable.

El CBD también inhibe la síntesis lipídica en los adipocitos, y produce apoptosis a altas dosis en un modelo de acné. Un ejemplo de los efectos antagónicos del CBD respecto al THC es la observación de linfopenia en ratas (CBD 5 mg/kg) mediada por un posible agonismo inverso de los receptores CB2[xx], efecto no observado en humanos incluso a dosis de CBD de hasta 800 mg[xxi].

El CBD ha demostrado ser crítico en los extractos de cannabis como un potente analgésico en pacientes oncológicos[xxii] (30% de reducción del dolor respecto a línea base), mostrando una sinergia positiva en ese sentido en los preparados farmacéuticos ya comercializados en el mercado.

Para más información sobre el CBD no dudes consultar la bibliografía de apoyo que ponemos a disposición de todos vosotros.

[i] Costa B, Trovato AE, Comelli F, Giagnoni G, Colleoni M (2007). The non-psychoactive cannabis constituent cannabidiol is an orally effective therapeutic agent in rat chronic inflammatory and neuropathic pain. Eur J Pharmacol 556: 75–83.

[ii] Hampson AJ, Grimaldi M, Axelrod J, Wink D (1998). Cannabidiol and (-)Delta9-tetrahydrocannabinol are neuroprotective antioxidants. Proc Natl Acad Sci USA 95: 8268–8273.

[iii] Stott CG, Guy GW, Wright S, Whittle BA (2005). The effects of cannabis extracts Tetranabinex and Nabidiolex on human cytochrome P450-mediated metabolism. In: Symposium on the Cannabinoids, June 27. International Cannabinoid Research Association, Clearwater, FL, p. 163.

[iv] Bisogno T, Hanus L, De Petrocellis L, Tchilibon S, Ponde DE, Brandi I et al. (2001). Molecular targets for cannabidiol and its synthetic analogues: effect on vanilloid VR1 receptors and on the cellular uptake and enzymatic hydrolysis of anandamide. Br J Pharmacol 134: 845–852.

[v] McHugh D, Hu SS, Rimmerman N, Juknat A, Vogel Z, Walker JM et al. (2010). N-arachidonoyl glycine, an abundant endogenous lipid, potently drives directed cellular migration through GPR18, the putative abnormal cannabidiol receptor. BMC Neurosci 11: 44.

[vi] Jones NA, Hill AJ, Smith I, Bevan SA, Williams CM, Whalley BJ et al. (2010). Cannabidiol displays antiepileptiform and antiseizure
properties in vitro and in vivo. J Pharmacol Exp Ther 332: 569–577.

[vii] Parker LA, Mechoulam R, Schlievert C (2002). Cannabidiol, a non-psychoactive component of cannabis and its synthetic dimethylheptyl homolog suppress nausea in an experimental model with rats. Neuroreport 13: 567–570.

[viii] Ligresti A, Moriello AS, Starowicz K, Matias I, Pisanti S, De Petrocellis L et al. (2006). Antitumor activity of plant
cannabinoids with emphasis on the effect of cannabidiol on human breast carcinoma. J Pharmacol Exp Ther 318: 1375–1387.

[ix] Parolaro D, Massi P (2008). Cannabinoids as potential new therapy for the treatment of gliomas. Expert Rev Neurother 8: 37–49.

[x] Carrier EJ, Auchampach JA, Hillard CJ (2006). Inhibition of an equilibrative nucleoside transporter by cannabidiol: a mechanism
of cannabinoid immunosuppression. Proc Natl Acad Sci USA 103: 7895–7900.

[xi] Dirikoc S, Priola SA, Marella M, Zsurger N, Chabry J (2007). Nonpsychoactive cannabidiol prevents prion accumulation and
protects neurons against prion toxicity. J Neurosci 27: 9537–9544.

[xii] Comelli F, Bettoni I, Colleoni M, Giagnoni G, Costa B (2009). Beneficial effects of a Cannabis sativa extract treatment on
diabetes-induced neuropathy and oxidative stress. Phytother Res 23: 1678–1684.

[xiii] Appendino G, Gibbons S, Giana A, Pagani A, Grassi G, Stavri M et al. (2008). Antibacterial cannabinoids from Cannabis sativa: a
structure-activity study. J Nat Prod 71: 1427–1430.

[xiv] Russo EB, Burnett A, Hall B, Parker KK (2005). Agonistic properties of cannabidiol at 5-HT-1a receptors. Neurochem Res 30: 1037–1043.

[xv] Resstel LB, Tavares RF, Lisboa SF, Joca SR, Correa FM, Guimaraes FS (2009). 5-HT1A receptors are involved in the cannabidiol-induced attenuation of behavioural and cardiovascular responses to acute restraint stress in rats. Br J Pharmacol 156: 181–188.

Soares Vde P, Campos AC, Bortoli VC, Zangrossi H Jr, Guimaraes FS, Zuardi AW (2010). Intra-dorsal periaqueductal gray administration of cannabidiol blocks panic-like response by activating 5-HT1A receptors. Behavioural Brain Res 213: 225–229.

[xvi] Mishima K, Hayakawa K, Abe K, Ikeda T, Egashira N, Iwasaki K et al. (2005). Cannabidiol prevents cerebral infarction via a
serotonergic 5-hydroxytryptamine1A receptor-dependent mechanism. Stroke 36: 1077–1082.

[xvii] Rock EM, Limebeer CL, Mechoulam R, Parker LA (2009). Cannabidiol (the non-psychoactive component of cannabis) may
act as a 5-HT1A auto-receptor agonist to reduce toxin-induced nausea and vomiting. Proceedings 19th Annual Symposium on the
Cannabinoids. International Cannabinoid Research Society: St. Charles, IL, p. 29.

[xviii] Magen I, Avraham Y, Ackerman Z, Vorobiev L, Mechoulam R, Berry EM (2009). Cannabidiol ameliorates cognitive and motor
impairments in mice with bile duct ligation. J Hepatol 51: 528–534.

[xix] Zanelati TV, Biojone C, Moreira FA, Guimaraes FS, Joca SR (2010). Antidepressant-like effects of cannabidiol in mice: possible
involvement of 5-HT1A receptors. Br J Pharmacol 159: 122–128.

[xx] Ignatowska-Jankowska B, Jankowski M, Glac W, Swiergel AH (2009). Cannabidiol-induced lymphopenia does not involve NKT and NK cells. J Physiol Pharmacol 60 (Suppl. 3): 99–103.

[xxi] Crippa JA, Zuardi AW, Hallak JE (2010). [Therapeutical use of the cannabinoids in psychiatry]. Rev Bras Psiquiatr 32 (Suppl. 1):
S56–S66.

[xxii] Johnson JR, Burnell-Nugent M, Lossignol D, Ganae-Motan ED, Potts R, Fallon MT (2010). Multicenter, double-blind, randomized, placebo-controlled, parallel-group study of the efficacy, safety, and tolerability of THC:CBD extract and THC extract in patients with intractable cancer-related pain. J Pain Symptom Manage 39: 167–179.